
Ante la inminente falta de corazón y alma de algunas personas que parece que solo llenan este planeta con el número, y que son tan desalmados al dejar abandonados a las gatas y perras con sus crías o en ocasiones solo a sus crías recién nacidas, es muy importante que a los que nos importa el destino de esos pobres bebés sea un final feliz y no el trágico...